
La Universidad cuenta con una nueva personalidad jurídica, publicada en el Periódico Oficial del Estado de Quintana Roo el 24 de marzo de 2022, y con base en el decreto 222, expedido por la XVI Legislatura de Quintana Roo, nació la Universidad Autónoma del Estado de Quintana Roo. Es así la primera institución pública de educación superior en el estado con autonomía bajo las cuatro premisas: libre determinación para elegir la forma de gobierno y de designación de las autoridades; libre determinación para establecer los programas y planes de estudio, las líneas de investigación y las políticas culturales y deportivas; libre determinación sobre el destino de las partidas presupuestales y de los ingresos propios, y; libre determinación para aprobar la normatividad interna de observancia obligatoria para toda la comunidad universitaria.
El mismo decreto estableció un año calendario para la armonización normativa, la cual aún con algunos meses de atraso se ha completado. La revisión del Reglamento de Personal Académico y la aprobación del Reglamento de Personal Administrativo generaron una gran discusión sobre sus contenidos y posibles afectaciones o lagunas.
La Universidad oferta 49 programas educativos, distribuidos de la siguiente manera: 32 de nivel licenciatura, de los cuales 29 son de tipo presencial y 3 en la modalidad en línea; 7 especialidades médicas, y; 10 programas de posgrado, de los cuales 6 son maestrías y 4 doctorados. Al cierre de 2022, de los 49 programas educativos vigentes en la Universidad, 37 son sujetos a ser evaluables en calidad (27 de licenciatura y 10 de posgrado). Al cierre del mes de diciembre de 2022 se registraron 19 de 27 programas de licenciatura que cuentan a la fecha con calidad. En cuanto a posgrado, siete de diez se mantienen dentro del Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC). El porcentaje de programas de licenciatura con calidad asciende a 70 %, al igual que el de posgrado. Sin embargo, el número de estudiantes de licenciatura que se inscriben en programas de calidad representa el 65.4 %.
Los programas educativos son pertinentes y atienden áreas de interés regional y nacional. Sin embargo, algunos tienen baja demanda de aspirantes como resultado de la poca efectividad de la promoción académica y difusión de los resultados y perfiles de egreso.
De acuerdo con la Secretaría de Educación de Quintana Roo, la Universidad alcanzó una tasa de participación del 13.9% de la matrícula de educación superior en el estado; la tasa de retención representó 65.6 %; y, la tasa de egreso de la cohorte ascendió a 40.8%. A pesar de la inexistencia de un plan institucional de seguimiento de egresados en pleno funcionamiento, sabemos que un buen porcentaje de egresadas y egresados se desempeñan en actividades relacionadas con su formación, siendo esto también un reflejo de la pertinencia de los programas educativos. Sin embargo, muchos estudiantes tienen dificultades económicas, psicológicas o de salud, sin la posibilidad de que sean apoyados por la Universidad.
En consonancia con la política de Estado, aun cuando no se han formalizado el financiamiento requerido, es estableció la gratuidad de la educación superior para toda persona mexicana a partir del período otoño 2022. Finalmente, en el próximo mes de agosto, iniciará la actividad educativa en el campus Felipe Carrillo Puerto.
Por la parte del personal académico, se cuenta con 240 PTC con registro en el Programa para el Desarrollo Profesional Docente (Prodep), 239 de ellos cuenta con Maestría o Doctorado. Asimismo, 152 acreditaron el perfil deseable Prodep y 83 son miembros del Sistema Nacional de Investigadores (SNI). Los cuerpos académicos registrados suman 33, distribuidos de la siguiente manera: 17 en formación, 9 en consolidación y 7 consolidados.
En relación con la gestión universitaria, se ha desarrollado una Metodología para la Formulación del Programa Anual de Labores. Se trata de una metodología participativa desde los departamentos académicos, divisiones académicas, unidades académicas, direcciones generales, secretaria general y el plan institucional.
Se ha dado seguimiento a los recursos ministrados por unidad responsable para minimizar su reintegro al final del año fiscal, pero todavía se devuelve una cantidad importante. Para 2023 se ha programado un ingreso de poco más de 530 millones de pesos. En relación con el ejercicio 2022 se tuvo un resultado satisfactorio con una calificación de 100, en la presentación de los informes trimestrales presentados en el Sistema de Evaluación de Armonización Contable, aunque todavía se pueden mejorar los sistemas internos para la gestión más fácil o automática de la información.
La gestión de la calidad en la Universidad funciona a través de dos ejes fundamentales: a) el aseguramiento y certificación de los procesos estratégicos; y b) la documentación y revisión de procesos de forma permanente. Al finalizar 2022, el grado de documentación de los procesos es fue del 66 %.
En el informe anual de labores 2022, se menciona la formulación de la versión preliminar del Reglamento de la Planeación-Evaluación; así como, la integración de un catálogo de indicadores institucionales, con su metodología de cálculo, periodicidad de actualización y niveles de desagregación. Además de un nuevo Manual de Organización y Procedimientos.
Entre las adquisiciones tecnológicas, se destaca un chatbot institucional, el cual brinda información a los estudiantes sobre varios temas; por ejemplo, fechas de inscripción, carreras de la universidad, etc.
Se han tenido avances, sobre todo considerando que continua la recuperación después de la pandemia. Sin embargo, aún tenemos metas por alcanzar y problemas que resolver en un entorno donde las condiciones internas y externas contribuyen a la complejidad de los retos presentes y futuros. Entre dichas condiciones encontramos, las difíciles condiciones económicas internacionales, las preocupaciones sanitarias y la transformación hacia una cultura digital, y; de forma interna, la creación de un nuevo campus, la necesidad de incrementar la tasa de absorción, retención y egreso, un clima organizacional de descontento y el poco o nulo seguimiento de la planeación. Todas ellas nos dirigen hacia plantear estrategias innovadoras y trabajar más y mejor para el desarrollo de las funciones sustantivas de nuestra institución.
Estrategia para el periodo 2023-2027
Considerando lo anterior, se presenta la propuesta de plan de trabajo para una posible gestión de la rectoría para el periodo 2023-2027. La estrategia interna de mi propuesta es dar continuidad a aquellas iniciativas que han generado mejores condiciones en infraestructura, docencia y gestión con un estricto apego a la legislación universitaria, privilegiando los resultados antes que los requisitos; además, redirigir los esfuerzos para crear un mejor clima laboral atendiendo el diferencial institucional, la igualdad sustantiva, no discriminación y acceso de las mujeres a una vida libre de violencia. En relación con las relaciones externas con la sociedad, buscaré posicionar a la UQROO como la primera opción para los estudiantes que egresan del nivel medio superior, y fortalecer los vínculos con los diferentes sectores de la sociedad para atender sus necesidades y tener los mejores resultados en estudiantes y egresados. En el logro de estos propósitos es indispensable la participación de todos los universitarios, tanto trabajadores como estudiantes, egresadas y egresados, y sociedad civil.


